De tapas por Logroño

Re-Descubriendo Logroño

Nos encontramos en la capital de la Rioja, en Rioja. El ambiente que se respira aquí huele a barrica vieja, calao y a aire peregrino. Al sur de la Sierra Cantabria y bailando con el Ebro que serpentea al ritmo de golpes de tinajas primero y barricas después, nace la ciudad de la calle Laurel, de la Plaza del Espolón y del puente de hierro. Quizás sea este nuestro punto de partida para llegar a conocer mejor la historia de este lugar.

Nos encontramos en la calle Sagasta al principio del puente de Hierro, puente diseñado por el Sr. Eiffel que en Logroño construyó algo más útil que una antena de radio, aunque más dinero da lo segundo en la actualidad. Justo de frente y con las montañas de fondo se alza un edificio antiguo, que llama la atención. Un edificio que por su aspecto exterior de grandiosidad esconde la inmensidad que atraviesan sus túneles bajo las calles paralelas al Ebro. Túneles que grandes personalidades recorrieron alguna vez, tales como Hemingway y otros que hoy no nombraré. Las Bodegas Franco-Españolas son de las primeras bodegas de Rioja que se pusieron serias ante las oportunidades que les venían desde Francia. Y es que la tan odiada philoxera allá por el siglo XIX resultó una mina para algunos avispados emprendedores.

Pero hoy no les vamos a hablar de historia del vino en la región, así que démonos la vuelta, despidámonos del Ebro y desandemos nuestros pasos por la Calle Sagasta hasta cruzarnos con la Iglesia de Santiago.

En la misma calle por la que antaño, los peregrinos cruzaban para dirigirse a las tabernas en las que ordenar hábilmente vino producido en esas tierras, hoy día sigue recorriendo el Camino de Santiago para aquellos devotos del Santo o de la Gastronomía, que también merece una buena peregrinación por nuestro país. A las puertas de la Iglesia, Logroño esconde un entretenimiento muy infantil, y es que Ud. puede recorrer el camino de Santiago desde Logroño jugando a un juego tan popular como es el de la Oca, atravesando puentes históricos y visitando lugares como Frómista o Burgos y llegando a la capital Gallega. Todo eso en un tablero enorme en mitad de una plaza en Logroño.

Volvamos a la Calle Sagasta para encontrarnos con una joyita bien relacionada con el vino y su historia. “Botas Rioja” lleva haciendo botas de vino a mano desde hace 2 generaciones y la tercera ya está entrando en el negocio. Un local sencillo pero que vale la pena visitar y si es de los que se lleva souvenirs a casa, por un módico precio se llevará una bota que utilizará de picnic, en casa o allá donde vaya. Todo menos dejarla encima de la televisión cual flamenca o toro.

Seguiremos por la misma calle y dejaremos la catedral a la izquierda ya que el hambre nos apremia y sabemos que estamos en el lugar perfecto para saborear productos de tierra y mar regados con lo mejor de la tierra.

Giramos a la derecha antes del mercado de abastos y el giro nos deja ese aroma a especias y pimentón que nos ofrece “La Casa del Pimentón” que nos abre aún más el apetito. Avancemos rápido y así justo después de pasar por “Cafés El Pato”, donde tuestan y sirven un café magnífico, ya avistamos la tan famosa Calle Laurel.

El barullo de los agradecidos peregrinos de la Gastronomía, copa en mano, te invita a seguirles. Comenzaremos en la “Taberna Laurel” en donde sirven unas patatas bravas que ya quisiera el tan venerado Santiago probar, quizás la receta es tan antigua como él y tuvo la suerte de probarlas. Hoy en día es tal el secreto que nadie se atreve a contestar mis preguntas. Solamente hay que disfrutarlas. Una copa de crianza le va que ni pintado.

En mi ruta de pintxos siempre quiero tener más hambre de la que mi cuerpo me ofrece y es que al salir del lugar de las bravas no tardo ni dos segundos en estar frente a otra barra pidiendo. La segunda víctima, “Juan y Pinchame” y es que aquí, los amantes de los sabores frescos tienen la oportunidad de probar su especialidad. La brocheta de langostinos y piña entra tan bien, que casi antes que acabártela te das cuenta que ni has probado el vino blanco que pediste.

La ruta continúa por la estrecha calle y nos paramos en la esquina para entrar en el “Mesón El Abuelo” para pedir un clarete con su respectivo pintxo especial, sepia a la plancha. Un intenso bocadito de aroma a perejil y ajo. Riquísimo. Como hemos ingerido tres pintxos muy seguidos es tiempo de ir más pausados y para ello debemos retroceder hasta la calle San Agustín para entrar en “La Casa de los Quesos”, una pequeña tienda de quesos nacionales e internacionales que se ha transformado en una parada más que obligada en mis incursiones a Logroño, ya sea para disfrutar de una degustación de quesos con tu vino favorito o para acabar una velada con sus canutillos de Idiazábal.

Volvemos hacia el “Mesón El Abuelo” pero nos quedaremos por el camino, ya que antes de toparnos de nuevo con la Calle Laurel hay una parada obligada en mis rutas y es “El Canalla”. Su gran oferta vinícola es de admirar, incluso puedes tomar una rareza. Un vino azul del Bierzo llamado Gik, pero tu eliges si maridar los pintxos con una novedad o eres más clásico y prefieres combinar un buen crianza de la tierra con cualquiera de sus platos estrellas que son la bomba. Y precisamente una bombita es una de sus especialidades, “La explosión”, huevo de codorniz envuelto en un crujiente de bacon y patata. Todo de una a la boca y plash, el placer llega a tu paladar. Pero si no te quedas satisfecho te recomiendo probar la exquisita tortilla con o sin “su” picante o su timbal de carrilleras…tú decides.

Abandonamos la Calle Albornoz para ir a Travesía Laurel, en donde sin duda disfrutaremos de uno de los pintxos estrella de Logroño en “Soriano”. No hay nada más sencillo que unos champiñones a la plancha, pues en este lugar te caerás de culo al probar los suyos. Y es que no viene nada mal un pincho rápido, bueno y barato.

Para finalizar con el plato fuerte te puedes dirigir a “Tio Agus” para comerte un buen bocadillín de su pintxo especial “Tio Agus” o a “Juana la Loca” a por un “bocadillo de chipirón” o incluso volver a la Calle Laurel a tomarte una “Piruleta de Solomillo Ibérico” en “Las Letras de Laurel” o ir más allá y probarlos todos…lo que está claro es que opciones hay y aunque estés lleno, siempre hay hueco para un dulce y este lo puede poner “Torrecilla” con su “Final Feliz”, una brocheta de frutas con chocolate y una copita de cava. El plan perfecto para tu escapada a Logroño

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.
8 + 3 =
Resuelva este simple problema matemático y escriba la solución; por ejemplo: Para 1+3, escriba 4.