Ruta 66. Chicago – Lincoln

Chicago- Lincoln, IL 262 km

La aventura comienza, como ya dije en la calle Adams de Chicago, justo delante del Art Institut de Chicago. Como reza la canción «More than 2,000 miles all the way», que traducido a kilómetros dan la «escalofriante» cifra de 3939,casi nada. Pero he de confesar que nosotros hicimos muchos más. De hecho sobrepasaban los 5000 km, pero esto se debe a que nos tomamos la libertad de hacer unos cuantos desvíos para visitar otras zonas también interesantes de EEUU. Me refiero a Fort Worth, capital de los Cowboys en Texas, el Monument Valley en Arizona-Utah, dentro de la Reserva Navajo, en donde contemplar aquellas maravillosas formaciones de roca rojiza que tanto hemos podido observar en películas del Oeste, de entre las que podemos destacar un gran elenco de John Ford, The searchers,1956  (Centauros del Desierto en castellano). Tras esto fuimos a contemplar la inmensidad del Gran Cañón del Colorado, Az y Las Vegas antes de acabar en Los Ángeles.

Pero aquí voy a hacer un resumen de las etapas. Dispusimos solamente de 12 días que los dividimos de esta forma:

Día 1 Vuelo desde España a Chicago
Día 2. Chicago
Día 3. Lincoln (IL)
Día 4. Joplin (MO)
Día 5. Oklahoma City (OK)
Día 6. Fort Worth (TX)
Día 7. Amarillo (TX)
Día 8. Farmington (NM)
Día 9. Flagstaff (AZ)
Día 10 Las Vegas (NV)
Día 11 Los Angeles (CA)
Día 12 Los Angeles  y vuelo vuelta

Comenzamos en Chicago. Aunque estuvimos allí solamente 2 noches, al haber pasado una semana el año anterior a la Ruta, más o menos ya sabíamos qué valía la pena visitar en tan solo un día y qué no. Hay que tener en cuenta que cuando llegamos eran las 19:00 hasta que llegamos al hotel (en metro desde O’Hare) pasó una hora. Allí nos esperaba ya «uno de los nuestros» y decidimos acercarnos al barrio norte, para ir a la Jam Session del Kingston Mines. Antes decidimos ir a cenar algo y a degustar unos Whiskeys en Delilah’s.

Como al día siguiente había mucho que ver/hacer y además estábamos reventados del vuelo, nos fuimos al hotel en taxi (18$, creo recordar….)

Teníamos muy claro que queríamos enseñar a los dos amigos que no estuvieron con nosotros el año anterior. Una cosa era comer Deep Pizza, por supuesto en Giardino’s, subir a la torre Hankock al bar y beberse una cerveza a 96 alturas! (casi vale la pena eso, ya que existe un observatorio con vistas, un piso más arriba pero el precio es 7$, y por ese precio te tomas una cerveza tranquilo y disfrutas de las mismas vistas) y por último queríamos ir a la tienda de Blues y Jazz más grande del mundo, la Jazz  Record Market (http://jazzmart.com/). donde pudimos adquirir diversos artículos que difícilmente pueden lograr encontrar en España, como un disco de Skip James tras el Festival de Newport, un recopilatorio de Sister Rosetta Tharpe o varios discos de Dixieland y Big Bands. Mucho donde elegir y poco tiempo (aunque quizás pasamos ahí un par de horas sin exagerar.

Al día siguiente empezaba la Aventura de conducir por la carretera 66 durante 5,000 km. La primera parada fue Joliet a unos 60 km de Chicago. En esta población se encuentra un museo sobre la ruta, al igual que en muchos otros puntos de la misma.

Dwight gas station
Pontiac

Tras Joliet y siempre siguiendo los distintos tramos de la 66 (algunos de los años 20 otros de los 30, 40…) llegamos a Pontiac (gran nombre para un municipio en mitad de una ruta automovilística). Allí existe una especie de plazoleta con un gran mural en el que HAY que hacerse una foto y observar los distintos murales dedicados a comercios locales.

Justo enfrente podréis saborear un «no» mal café (quién haya estado en Norte América sabrá de que hablo). En la foto de la derecha podéis apreciar el coche que nos agenciamos para recorrer la Route!! Para cuatro persona he de decir que era muy cómodo.

La parada final del día la hicimos en un pueblo llamado Lincoln, justo antes de llegar a la capital del Estado, Springsfield. Pero para contaros la historia que entraña Lincoln, he de remontarme al año anterior, cuando nos encontrábamos visitando la ciudad de Chicago. Pues bien, ahí decidimos alquilar un coche para recorrer una parte de la ruta durante 1 día. Llegamos hasta Springfield entonces y volvimos a Lincoln para buscar algún alojamiento y fue al entrar en la ciudad cuando empezó nuestra aventura, que aunque ridícula, he de contarla para gozo de los lectores, si es que esto lo lee alguien…

Martes 4 de Mayo 2010 (Un año antes)

«Llegaríamos a Lincoln sobre las 18:30, cuando ya estaba anocheciendo, con la premisa de encontrar lo primero alojamiento y seguidamente un bar en donde poder conocer a lincolnianos y unirnos a ellos. Bueno lo de la búsqueda de alojamiento duró más de lo esperado. Comenzamos a seguir un cartel en busca de Hotel y llegamos a un hospital, lógico, en todas las partes del mundo H representa Hospital, pero en esos momento no estábamos para pensar mucho. Seguidamente seguimos un cartel que parecía decir Albergue…Llegamos y ni tan solo entramos ya que descubrimos que se trataba de una residencia de ancianos…Y llevábamos 2!!

Al fin dimos con un hotel y justo al lado disponíamos de una bolera…con bar. ¿Podíamos haber encontrado una americanada mejor? Tras hacer el oportuno Check-In, nos dirigimos al bar de la bolera.

Pedimos unas cervezas y fue aquí donde la noche dio un giro inesperado. Como en muchos otros establecimientos de EEUU y debido a que la edad reglamentaria para beber son los 21, nos pidieron la documentación….. Where are you from?Spain…Oh my God, Spain, and what are you doing here in Lincoln? y entonces lo soltamos…La Ruta 66!! Chan Chan…La ruta?? Wow!! Mientras nos bebíamos la Bud que nos habían servido un chaval nos pregunta… Eh tíos, ¿Os gusta el Whiskey? ¿Qué podíamos decir?, claro, por supuesto. Pues venid que nos tomamos uno… y Jack Daniels por la jeta..

Entonces conocimos a Tracy Jackson, Superintendente de Urbanismo. Nos preguntó si nos gustaba la cerveza fuerte, asentimos como con la anterior pregunta. Era todo como de película. Le dijo a Lisa, la camarera (ahora me lo imagino guiñando un ojo, apoyando un brazo en la barra y diciéndole a Lisa…Nena, ponles una Busch!!) De fuerte no tenía nada, pero nos invitó y así se sucedió la noche, hablando con unos, con otros, picando un poco de queso PepperJack y hablando de nuestro imaginario viaje por la ruta 66, cuantos días íbamos a tardar, etc. Todos estaban emocionados que unos chavales de España vinieran a hacer la ruta y tuvieran la consideración de parar en su querido Lincoln para dormir y beber con ellos. Nos decían…pues el mes pasado vinieron 3 alemanes….

La noche siguió y cuando yo creía que me caía sobre la barra ocurrieron 2 cosas, la camarera Lisa que anteriormente nos regaló una baraja de cartas ridiculizando a George W. Bush, nos invitó a otra ronda y 20 minutos después un tipo que había estado más de media noche sentado delante de una máquina traga-perras  soltó el grito de…Que es mi cumpleaños, una ronda para todos… Tras 4 horas bebiendo sin parar y habiéndonos gastado 10 $ entre los dos, nos fuimos a dormir…Al día siguiente no pude ni coger el coche hasta que estuvimos a media hora de Chicago«

Justo antes de llegar al hotel escogido ya el año anterior para saber si disponían de habitaciones, entramos en otro recinto, pensando que era el Hotel. Comenzamos a ver que habían fotos de soldados, banderas estadounidenses, medallas….y en el memento que abrimos una puerta vimos a una serie de ex-militares matándonos con su mirada. Por supuesto no era el hotel…éste estaba en la puerta de al lado! Cuando salimos volvimos a coger el coche y alguien se dio cuenta que el mando del coche tenía un pulsador que decía Danger. Lo apretamos y la alarma del coche comenzó a sonar durante un minuto más o menos. Al final salió uno de los ex-militares que tan amablemente nos habían recibido y nos dijo que debíamos abrir y cerrar el coche de nuevo y así hicimos.

Cuando estábamos haciendo el Check-In, y esto está grabado en vídeo  uno de los integrantes hizo la «gracia» típica de Mr Bean, de enseñarnos el mando del coche y haciendo como si le fuese a dar al Danger…pensó que estaríamos muy lejos y apretó!! Aquello comenzó a sonar de nuevo hasta que esta persona en cuestión salió y lo apagó. La recepcionista pensaría, estos tíos son muy tontos!!!

Logan Lanes

Con el recuerdo que traíamos de Lincoln, no podíamos dejar de escapar la oportunidad de volver y más aún cuando era martes, consumición a 1$ y noche de torneo. Llegamos a Logan Lanes para cenar algo y lo primero que fuimos a hacer fue buscar a Tracy y Lisa, para saludarlos, solamente estaba Lisa y le comentamos que el año anterior habíamos estado alli…bla, bla, bla. Nos reconoció y por supuesto cayeron unas cuantas cervezas por la cara!!

Esa noche estuvimos «discutiendo» y entablando conversación con un amable equipo de bolos que participaba esa noche compuesto por mujeres. Los maridos en la mesa de al lado no nos miraban nada bien. Hablamos de política, música, cine y de más cosas que no me acuerdo. Suerte que tenemos varias de esas conversaciones grabadas en video y algún día saldrán a la luz…si son interesantes!

Busch

Horas y horas charlando riendo y bebiendo, también comiendo quizás la mejor Cheeseburger de la historia, decidimos que ya era hora de abandonar el local. También fue por que ya iban a cerrar, pero nos enviaron a otro local, a tan solo 100 metros del Logan Lanes y allí nos fuimos!

Abrimos la puerta y estaba lleno de veinteañeros de fiesta, a mi me dio la sensación que se hizo el silencio cuando entramos, quizás desvaríe… No fuimos a la barra y pedimos 4 cervezas. El camarero al oir nuestro acento hizo lo mismo que los otros en la bolera, ok! estas las pagáis pero la siguiente ronda invito!! Total la cerveza costaba 1$ el tercio, a 80 cnts de €. Nos hicimos colegas de unos, otros nos miraron mal por una gracia que hizo un colega…Se produjo una pelea fuera del bar, fuimos, volvimos a entrar para no dar mucho la nota…Y nos fuimos al hotel donde estuvimos un rato más en el coche bebiendo un poco de Bourbon que habíamos comprado.

Yo me retiré sobre las 2, creo!! El primer día y ya la liamos bastante, pero es que somos así!!

Seguiremos desde Lincoln, a St Louis, visitando la fábrica Budweiser, dormiremos en Joplin donde un tornado en Mayo destrozó todo a su paso y llegaremos a Oklahoma, donde nos esperan más cosas que contar…Vaya Noche!!!

Post publicado por David Peris Navarro 5/12/2012