¡Paris bien vale una tumba!

París. Algunos dicen que es la ciudad del amor, otros de la luz, de los rincones más sorprendentes y bonitos que uno puede llegar a encontrar, pero es más que monumentos, museos imposibles de visitar en tan sólo un día o de  escenarios de novelas y películas que nos han sorprendido con el paso de su historia. La capital del país de la Revolución, escenario de lo justo y sangrientas decisiones a la vez. La misma ciudad que por una cerveza estés donde estés te sablarán mínimo 6 €. Esa ciudad nunca pasa de moda. Quizás sea por ser la capital de la comida más reconocida del mundo y ello lo descubres por cada rincón, en cada restaurante y sorprendiéndote con mercados locales en cada barrio. También puede que no pase de moda por como hemos comentado ser “la ciudad del amour” y es por ello por lo que parejas venidas de todas partes la visitan cada año. Por otro lado, quizás nunca pase de moda por el romanticismo de su historia. No olvidemos que  las calles de Paris han vivido una revolución burguesa, guerras, bombardeos, pobreza, decadencia y prosperidad. Los tiempos han cambiado desde los días en que Robespierre decidió por derecho divino castigar a todos los enemigos de la Revolución, con la pena de muerte. Aunque años después la mano acusadora sería el acusado y condenado a muerte. Pero fue  precisamente en la Plaza de la Bastilla donde todo esto comenzó. Allí un pueblo se levantó para impedir que compatriotas suyos fueran bombardeados….pero la cosa se torció, República, asesinatos y de pronto un Emperador. Hoy día si vas a la Bastilla, encontrarás una columna conmemorando el 14 de Julio de 1789, pero más allá de la columna sólo hay bares, restaurantes y una zona muy animada para salir los fines de semana. La historia como en muchas ocasiones, se olvida con un par de cervezas o si somos más tradicionales y estando en Paris, ¿por qué no tomar una absenta como hicieron los artistas y escritores del XIX? La Fée Verte (El hada verde) es un bar/restaurante cerca de la Bastilla que sirve como bien indica su nombre, Absenta, al modo tradicional. Agua fría, terrón de azúcar y el elixir verde.

La tranquilidad viene tras entrar en alguno de los cientos de jardines que dispone la ciudad. La Place des Vosges, Jardin du Luxembourg, Tulleries…..Pero no encontraréis más tranquilidad que en un cementerio! Y  es que en el norte de Europa, son muy diferentes a los sureños. Los cementerios se encuentran dentro de las ciudades y la gente pasea por ellos como si de un jardín de recreo se tratara. Quizás el más visitado sea Père-Lachaise, al este de la ciudad. En él reposan los restos de ilustres personajes como Chopin, Edith Piaf, Oscar Wilde, Molière, Balzac, La Fontaine, que quizá no nos suene mucho, pero él puso letra a la palabra fábula. Y, aunque la lista es infinita de personajes conocidos, el que más podría sorprender, un estadounidense que murió en la ciudad de la luz y del amor a sus 27 años. Estrella del Rock, poeta y con una voz prodigiosa, James Douglas Morrison, más conocido como Jim Morrison, se despidió del mundo el verano de 1971 en una habitación de París y allí fue enterrado. No tuvo nada que ver la pasión por la ciudad o el deseo de quedarse allí para la eternidad, el destino o lo que fuese quiso que ocurriera y allí descansan sus restos, esperando que día tras día abran la  verja de Père-Lachaise y hordas de turistas, como tú y como yo vayamos a ver un pedazo de historia bajo una lápida de piedra. 

Post escrito por David Peris Navarro 13/05/2013