EEUU a través de las letras

Historias que nos descubren otra manera de viajar

Muchos de vosotros sabéis que ya he estado varias veces en EEUU y deberíais saber que continuaré yendo siempre que tenga una oportunidad ya que hay algo en ese territorio que me atrae y atrapa. No hablo de la herencia cultural, que seamos sinceros, es más bien escasa, con todo lo que podría ser. No hablo de la política exterior que nos abruma día sí, día, también con decisiones ridículas e injustas que nos afectan quieran o no al resto de seres de la tierra. Ni tampoco hablo de economía, de “ese” sueño americano que fue impulsado por unos pocos para hacernos creer que todos podíamos jugar el papel de nuevos ricos, cuando no lo éramos y básicamente nos ha llevado a la situación que hoy día estamos viviendo ya sea en Europa o América, dónde a cada día que pasa, más gente podría compararse con habitantes del continente olvidado (sin menospreciar a África).

Por otro lado en cuanto te adentras por las carreteras secundarias que unen pueblos y ciudades, te encuentras algo asombroso y es que no va a ser todo malo en ese país. Los paisajes pueden llegar a ser espectaculares. Los Parques Nacionales que encuentras en el Oeste te transportan a otra época, la cual revives cada vez que te deleitas con alguna obra maestra del Western. Allí en la inmensidad de ese país, podrías encontrarte en mitad de uno de estos espacios naturales y no ser ni visto ni encontrado en días, incluso meses, como ya le pasó a Aron Ralston, cuya historia pudimos sufrir en el film 127 Horas, protagonizada por James Franco. Y es que cuando te adentras por esos caminos, conoces otro mundo diferente lleno de personas anónimas que hacen que tu experiencia traspase más de un simple trozo de papel con la imagen impoluta de un vasto escenario rojizo en el que antaño excavó un río de nombre sangriento y temperatura gélida. Las personas que encontrarás por el camino no serán las más avispadas del lugar ni premios Nobel, las cuales confundirán tu país de procedencia con un minúsculo trozo de tierra entre México y quién sabe qué más, pero es cierto que encontrarás a otras, que harán ese viaje inolvidable. El conjunto entre los amigos/conocidos y el escenario es de lo que pretendo hablar en estos próximos post.

La aventura de la carretera que ya comencé en 2010 por las tierras rojizas de Arizona y que me llevaron a bajar hasta las entrañas del Gran Cañón del Colorado y bañarme en sus aguas o la posterior Ruta 66 de 2011 de la que habéis podido ser “testigos” de nuestra experiencia a través de mis palabras, me ha hecho leer otras aventuras por el vasto país de manos de autores americanos que ya fueran contando otras experiencias o las suyas propias, nos embarcan a un mundo de aventuras, engañadas por alcohol, hambrientas, de estómagos llenos de polvo, de sangrienta bisutería e inocencia. 

4 historias, que por diferentes motivaciones, sus protagonistas, deciden a través de diferentes caminos cambiar sus vidas. Aunque el objetivo es el mismo, la felicidad de todos ellos, será subjetivo en cada uno de ellos la consecución de la misma. 

La Necesidad. Las Uvas de la Ira The Grapes of Wrath, John Steinbeck, 1940 Nos cuenta la historia de la familia Joad de Oklahoma, que se ve arrastrada a abandonar las tierras donde viven y trabajan a consecuencia de la sequía y la deuda que adquieren con el banco. En ella podemos descubrir los nuevos mecanismos capitalistas como la ejecución de préstamos o la mecanización del campo. En la historia, nuestro protagonista, Tom Joad, un joven recién salido de la cárcel vuelve a casa y se encuentra con que toda su familia se ve obligada a partir hacia tierras más fértiles al otro lado del país, en la rica, o en aquellos tiempos la nueva rica, California. Desde Oklahoma llegarán a California por la bautizada por John Steinbeck The Mother Road, La Ruta 66.

La Evasión. Into the Wild, Hacia Rutas Salvajes, John Krakauer, 1992. El señor Krakauer, un experimentado montañista y redactor de la revista Outside, nos cuenta la historia real, entre otras muchas de Chris McCandless, un muchacho que tras licenciarse en Derecho, decide que su vida ha de tomar un nuevo rumbo, alejada del materialista mundo en que vive (y continuamos haciéndolo) Por ello decide un día dejar su pequeño apartamento y conducir hacia el Oeste del país. Por el camino conocerá a personas que le cambiarán la perspectiva de la vida en la que se ha visto atrapado durante dos décadas. Esta historia la pudimos ver en la gran pantalla de la mano de Sean Penn.

La Locura. Meridianode Sangre, Cormac McCarthy, 1985 Basado en el s. XIX, en este relato, nos cuenta la historia de un chico, el cuál es el protagonista que tras una adolescencia turbia se enrola con un grupo de asesinos cazadores de indios entre la frontera de EEUU y México. Matanzas, expolios y locura, son las tres palabras con la que describiría este libro. La ruta que hace el protagonista, cuyo nombre se desconoce va desde la animada ciudad de New Orleans hasta San Diego, en la costa Oeste.

La Aventura. En el Camino, On the Road, Jack Kerouac, 1955. Autobiografía de Kerouac. Viaje con amigos por todo el territorio americano. Alcohol, drogas y relaciones son las bases de este relato que nos abre la mente a descubrir lo nuevo y desconocido. La generación Beat en todo su esplendor.

Post publicado por David Peris Navarro 25/09/2013